3rd Symposium of the Research Group on Collaborative Spaces

Last 15th of Februrary  I was participating in the 3rd Symposium of the Research Group on Collaborative Spaces in Barcelona. I had to answer different questions according to my experience and answer how coworking spaces and collaborative practices can dynamize rural areas. And here you are the most important points Ishared:

COWORKING SPACES LOCATED IN RURAL AREAS MAKE TALENT COME BACK HOME. One of the biggest benefits of coworking spaces located in rural areas is that they facilitate that citizens from that town that had leaved home for work or studies come back to their town, and in consequence, they bring back their talent too.

RURAL AREAS ARE A TREND AND A NEED FOR WORKERS FOR URBAN AREAS. A trend because every day there are more professionals who work as freelances and have more flexibility to work where they want. They only need a computer an internet connection. A need because in a rural areas they have cheaper prices and more comforts than in cites as Barcelona, and coworking spaces gives them the connections, the opportunities and the “atmosphere” that they maybe they miss from the city. Maybe in a town they don’t have too much services, but neither they have too much needs. And is also important to remark, that towns from Catalonia, are not so far from Barcelona and they can go there for meetings or workshops and come back home the same day.

COWORKING IN RURAL AREAS GIVES FRESH AIR AND AN OPEN MINDED ATMOSPHERE. Most of my coworkers come to the place, not because of tables and chairs, but yes for the “good vibes”. This “openminded atmosphere” helps to attract talent and, in consequence, dynamize rural areas. Maybe in a town a place to work is not a basic must, because the rent of offices is cheap or free and everybody needs a community. In rural areas everybody belongs a sportive or cultural community. Coworking spaces located in rural areas had create professional communities “with fresh air” of freelances and creative people with ideas that had never existed, because there wasn’t a place to meet. Coworking in a rural area is like a “magic place” where “cool things” happen without the need to go to Barcelona.

COWORKING IN RURAL AREAS GENERATE STRONG PROJECTS AND CREATE LOCAL WORK. Urban coworkings use to have more flexible and international coworkers. My coworkers are from the town or the surroundings and they work here during years. Is not a temporal place, is a long term decision.  This deeper and long term relation, creates strong projects and create jobs for people from the local area. For example, LECO. Maybe in rural areas is easier to generate jobs for the community, because of the proximity and the daily interactions with coworkers and community builder.  In my case, i have a community of fifteen people and I try to give work opportunities to all of them, because i am well connected  and is easy to recommend my coworkers to my clients.

COWORKING IN RURAL AREAS HELPS TO GENERATE CREATIVE PROJECTS THAT CONTRIBUTE TO GIVE VALUE TO THE AREA. I belive that the professional profile in rural areas is different that in urban areas. For example I have technologic profiles, but in the space there are also lawyers, a veterinarian and a winemaker. And is awesome to see them working together. They generate collaborative and creative projects, that helps to dynamize rural areas. For example, the cellar, who serves wine in all our events, has create with the collaborations of two coworkers a winetourism project which works with and mobile app that helps the participants to find wine bottles hidden in the forest.

“Coworking gives rural areas the doses of innovation, freshness and creativity that we will not have without this kind of collaborative spaces. And that coworking spaces are one of the main elements that allows to recover and attract talent in rural areas”

El Coworking de Paquita Salas

Estamos enganchadas a Netflix y tras ver el segundo capítulo de la webserie Paquita Salas, no hemos podido evitar reflexionar sobre el coworking que ha montado en su oficina. Para poneros en contexto: Paquita tiene una agencia de actores (PS) y una deuda de 66.000 euros (nada, que rompió un jarroncito).

“En esa crisis entró Noe por la puerta a salvarnos, directamente a salvarnos” (PS)

El coworking no es solo una solución para una época de crisis. Llegó  para quedarse y dar respuesta a un cambio de paradigma laboral, en el que cada vez somos más las personas que decidimos ponernos por nuestra cuenta y las empresas que ven en el coworking una oportunidad para mejorar la productividad de sus empleados, crear sinergias y aumentar las oportunidades de negocio.

“Sobretodo me conquistó el nombre: coworking; porque lo veo que realmente es moderno, algo de  abrirse al futuro, que es lo que siempre ha buscado PS” (PS)

A Paquita le conquistó el nombre “coworking”. Pero creemos que lo que más la conquistó al final es la comunidad, las sinergias y la magia que se genera cuando trabajamos juntos por un proyecto común. Porque como siempre decimos “el nombre no hace la cosa y no todos los coworkings hacen coworking”.

“Coworking es meter distintas disciplinas en un mismo espacio. La cosa es que se crea como una sinergia. Tu me das, yo te doy. Tu me das yo te doy. No hay más secreto” (Noe)

A todos nos cuesta definir coworking, pero creo que Noe y Paquita la clavan bastante. “Meter distintas disciplinas en un mismo espacio”. Pero hay una cosa básica que siempre debemos meter en un coworking: un gestor que dinamice la comunidad y que ponga orden si la cosa se desmadra. Hay algunos secretillos para gestionar, conectar y promover la comunidad que si queréis os contamos en el próximo post. 😉

“Noe nos trajo una propuesta, abrir una peluquería, un centro de estética” (PS)

El coworking a veces no es rentable así que con tantas pocas plazas es complicado sufragar los 66.000€ que debe Paquita. Así que antes de abrir un espacio debemos tener claro qué queremos conseguir. ¿Vivir de él? ¿Complementar nuestros servicios profesionales con unos ingresos extras? ¿Disminuir los gastos que supone alquilar una oficina para nosotros solos? Vivir sólo del coworking es difícil, pero no imposible. Para conseguirlo (aunque cada casa es un mundo) debemos contar con un mínimo de espacios de trabajo y complementar los servicios de coworking con actividades paralelas como uso de salas, programación de eventos o colaboración con patrocinadores, entre otros.

Otra cosa Paquita. Una de las tendencias en coworking son las oficinas cerradas dentro de los espacios coworking. Lo importante es adaptarse a las necesidades de nuestros clientes. Para la pelu te habría ido bien disponer de un par de espacios cerrados y una zona común donde esperar turno para las puntas o hora para la reunión contigo. Así que zona abierta sí, despachos cerrados también y zonas comunes donde pasen cosas como ésta, por supuesto:

“Soy Eli Guzmán, directora de comunicación de un holding de ONG’s. ¡Llego aquí y veo que tenéis todo el famoseo y el set montado! Qué mejor que hacer aquí el calendario solidario y salimos ganando todos” (Eli, clienta de la pelu)

¡El calendario solidario es super buena idea! Un evento en comunidad, que ponga en contacto los distintos coworkers, los conecte con profesionales externos y genere un sentimiento de pertenencia al espacio. ¡Genial! Pero tu ya lo veías, Paquita, que eso no te iba a dar un duro… Los eventos creados por el espacio no suelen generar ingresos a corto plazo, pero contribuyen a generar imagen de marca, fortalecer la comunidad y captar prescriptores que hablen de tí.

Recuerda que tu comunidad es tu mejor argumento de venta. Organiza eventos que te aporten algo (ingresos, contactos, imagen corporativa) y que atraigan al público potencial de tu espacio.

Esta noche, cuándo salgamos del coworking… ¡más Paquita por las venas! 😉 Por cierto Paquita, si necesitas ayuda con tu espacio aquí estamos.  


(Artículo publicado en el blog de LECO)

Entrevista a Numon

“M’agrada que al taller hi arribin històries que es poden reparar”

Núria Hernández. 33 anys. Va néixer a Barcelona però ara ja és de Reus. Dissenyadora de moda especialitzada en reciclatge. Va fundar Numon amb el seu company Ramon l’any 2009. Bosses úniques, reutilitzades i veganes plenes d’història i carregades de segones oportunitats.

“Numon és una marca nascuda a ciutat i criada al camp amb 10 anys de vida i 19.000 seguidors a Instagram. A la Núria la idea de negoci li va sorgir passejant pels Encants, entre teles i retalls. Ara les seves bosses es creen al centre de Reus i es produeixen amb cortines florejades o texans massa estrets. A Numon Concept Store s’hi escolta jazz i el “trac trac” de les màquines de cosir que intriga i desconcerta a les àvies. A la botiga del carrer Sant Magí Alegre s’hi conserven històries que la gent no es vol treure de sobre i necessiten (com tothom) una segona oportunitat”

La Núria Hernández té les coses clares i la seva marca és tota una declaració d’intencions. Bosses sostenibles, recuperades i de proximitat. Fa uns anys reciclar era una necessitat però avui dia és també una tendència estètica. “Ara reciclar ven. Abans si volíem apostar per aquest tipus de materials havíem de fer que no ho semblessin”.

La Núria, la Gemma i la Carla cusen motxilles amb Els Texans (en majúscules) que ja no li passen o bosses amb la faldilla de l’àvia que ja no és a casa.  Numon fa possible la necessitat de reinventar-se sense perdre els orígens i de passar pàgina sense caure en l’oblit.

No fem rebaixes ni comencem temporades. No crec en la caducitat i el meu client tampoc. Prefereixo que les coses durin i que quan es facin malbé es reparin o reconverteixin

Numon ven 250 bosses al mes, tarda una hora en exhaurir la nova motxilla que ha penjat a xarxes i el seu compte d’Instagram ja supera els 19.000 seguidors. El  més fascinant és que mai ha invertit ni un cèntim en publicitat.En un temps d’algoritmes traïdors i d’excés de marques competint entre elles per ser més visibles, el cas de Numon és un clar exemple que ser pioner et permet posicionar-te.  “Vam començar amb Instagram fa set anys, quan tothom qui et seguia et veia. La nostra comunitat és antiga i fidel”

Tot i que la idea de negoci va sorgir a la capital, Numon és un projecte del Camp de Tarragona. La ruralitat podia haver estat un fre pel seu creixement, però  la història d’una noia jove que deixa la ciutat i aposta per emprendre un negoci a un mas al mig del no res, és un valor diferencial que la Núria sap comunicar amb gràcia. “la història atrau a la gent i si les bosses transmeten històries, també és important explicar la meva”.

En un món digitalitzat sembla que la presència és més necessària que mai i que els espais creen aquesta porta d’accés al món real, tangible i permanent.A la botiga de Reus, oberta fa un any, pots veure a la Núria i a la Carla cosint al ritme d’Ella Fitzgerald, una de les artistes que les germanes Hernández escoltaven amb el seu pare de petites.

Diuen les àvies que la gent jove ja no cus, però les de Reus tenen la sort de tenir a prop una finestra al passat, i perquè no, al futur. Numon és una petita esperança al fast fashion i una aposta per la compra conscient, independent, personalitzada i de proximitat. Les tires de cotó que compra la Núria són de La Selva del Camp i les tapisseries fetes amb samarretes antigues triturades i botelles de plàstic les porta d’Alacant.  “Si jo vull vendre proximitat, he de comprar proximitat”.

Amb una dècada de projecte, un any de Concept Store i quaranta punts de venda arreu del món sembla que les coses a la Núria li van bé. El seu naixement i creixement ha sigut fluid i tranquil. S’ha fet gran a un ritme pausat i conscient que li ha permès gaudir del que fa i ser fidel als seus valors.

La Núria té la immensa sort de viure del que li agrada. El seu somni és crear un taller social, però a curt termini vol consolidar la botiga i créixer amb algú extern que l’ajudi a dir que sí a tots els encàrrecs que rep i no pot atendre.

Diu que si tornés a començar aprendria a dir que no, tornaria a anar molt a poc a poc i a deixar-se portar per la intuïció. Malgrat no saber sempre què fer ni cap on anar, creu que la perfecció pot arribar a ser un impediment per avançar. 

Abans no hi havia coachs ni consultors i els projectes tiraven milles. Ara mai estem prou preparats i això ens pot portar a la por i l’estancament. Per un assessor de màrqueting mai ho faràs prou bé ni ho tindràs tot a punt. És estressant haver de ser un súper emprenedor i tenir-tot controlat. Sóc més d’anar fent a pas de formiga

És cert que cadascú ha de ser fidel als seus ritmes i el projecte de la Núria funciona perquè creix amb la dosi correcta per fer-la sentir còmoda

No és un negoci a cinc anys vista, és un projecte de vida. Triomfar no és el meu objectiu, perquè després què? La meva intenció és anar fent i gaudir del camí per on em porta Numon

 


Article publicat a La Conca 5.1

 

Jornada Agronyam

Aquest octubre ha sigut un mes professionalment i social intens. Una tardor de tardes al carrer i nits al despatx, organitzant jornades com Agronyam. Una iniciativa impulsada pel Consorci Leader del Camp, que vam tenir el plaer de coordinar amb la Marta Conesa. Un projecte dirigit a posar en contacte productors agroalimentaris i restauradors del Camp de Tarragona i a  trobar aquest trosset de temps per relacionar-nos i tastar-nos a foc lent.

El Celler Cooperatiu de Nulles va ser l’espai escollit per desenvolupar la jornada i La Carme Gasull la millor persona per innaugurar-la. La resta de ponents van acabar de lligar la salsa. Xavier Olivé, exposant la necessitat imperant d’explicar històries i definir territoris de marca. El Leandre de La Conca 5.1, transmeten  la seva voluntat imparable d’aportar valor i autoestima a la Conca. La Maria de La Peña i el Licor de Magnòlia On The Rocks que espero probar ben aviat. Santa Teca i aquesta aposta per la fusió gastronòmica i cultural de productes i persones amb ànima.

Persones, experiències i productes amb molt bon gust, esdevenen imprescindibles per prendre consciència de la grandesa d’un Camp de Tarragona que ens estimem  massa poc. 

Coworking en ciudades pequeñas

La esencia y el objetivo de un coworking es el mismo en Barcelona, con su millón y medio de habitantes,  que en Valls, con sus 25.000 ciudadanos. Responde a una necesidad: la de ofrecer un espacio de trabajo asequible; y a una voluntad: la de crear una comunidad de sinergias posibles. Pero el contexto que lo define, la gente que lo construye y el territorio donde se ubica impiden adoptar el mismo modelo que una ciudad como Madrid o Valencia. Así que sin pretender extrapolar mis conclusiones a otras ciudades, expongo cinco reflexiones nacidas tras más de 2 años construyendo l’Espai La Magrana.

El nombre hace la cosa. En una ciudad pequeña preferimos cooperar, compartir, hacer contactos y autoocuparnos que hacer coworking, networking o vivir en la sharing economy. Nos gustan los términos conocidos y reconocidos; el lenguaje que se aproxima a las personas. ¿así que por qué no hablar de oficina compartida, cotrabajo o despacho cooperativo para crear empatía, asimilación y aproximación a un proyecto desconocido? Una proyecto que no dista tanto del cooperativismo que se instaló en el territorio a finales del S.XX y que nos puede servir para aproximar el coworking a un territorio no familiarizado con su funcionamiento y filosofía.

El fin justifica los medios. El público potencial de un espacio coworking en Barcelona conoce el concepto y busca el mejor espacio; ya sea por ubicación, por precio o por imagen. Pero lo busca. En una ciudad pequeña el coworking se encuentra (porque se desconoce) o se promociona a través de medios, términos y argumentos asimilados socialmente. ¿Por qué no vender (aunque nos duela) un alquiler de oficinas económicas a través de una inmobiliaria? ¿Por qué no hacer buzoneo masivo a las 5.000 casas? ¿Por qué no aprovechar medios tradicionales para llegar a un público que no busca (pero seguramente necesita) un espacio coworking? ¿El fin justifica los medios? Seguramente en este caso sí. Los beneficios del coworking los encontrarán una vez estén en el espacio: durante el café, en la charla de crowdfunding, en la cena de empresa o en el primer presupuesto que le pida un coworker.

La comunidad ya existe. La del bar, la de la entidad cultural, la de la escuela, la del barrio. Cada coworker potencial forma parte de distintas comunidades sociales y la comunidad profesional se construye a partir de estas. Con el arquitecto con el que estudiaste, con la prima de una coworker que es informática o con la pedagoga que participa en la misma asociación que tú. Por eso, para crear comunidad es importante formar parte y participar activamente (como ciudadano y como empresa) de otras comunidades locales.

La gente viene por la gente.  Un espacio de coworking en una ciudad pequeña construye su imagen a partir de su comunidad; y construye su comunidad a partir de su imagen. Porqué todos nos conocemos. Importa el diseño, importan los servicios, importan las tarifas; pero lo que determina la decisión de formar parte de un espacio son las personas que hay dentro y las experiencias que prescriben a su entorno. El boca a boca es el medio de comunicación más efectivo cuando las orejas son cercanas y están por todas partes.

Las sinergias son naturales. En una ciudad pequeña, las sinergias que se establecen entre coworkers son 100% orgánicas: el contacto entre profesionales es directo, diario, próximo y se establece entre un círculo reducido de personas. Entre todos construimos una pequeña familia que comparte espacio, proyectos, cafés, éxitos y fracasos día a día.

El coworking es más que un coworking. Debe ser apto para todos los públicos y capaz de crear sinergias entre perfiles dispares como una abogada y una psicóloga; o un carpintero y una agricultora. Debe ser una parte imprescindible y necesaria del territorio, como el gimnasio para los deportistas o la biblioteca para los amantes de la lectura. Debe ser el sitio de encuentro profesional de referencia de la ciudad, y por eso tiene que ofrecer servicios que vayan más allá de un espacio de trabajo.

Un coworking en una ciudad pequeña debe ser un espacio diferente sin que se haga extraño e innovador sin ser ufano. Un proyecto próximo, necesario, sencillo, atractivo y con valor añadido para las personas, los profesionales y el territorio que lo define y lo hace único.

(Artículo publicado en la revista Zona Coworking)